Los riesgos del sexting

Por Lucila Tufró

Las innovaciones tecnológicas, sumadas a una cultura de la hiperexposición, donde el éxito se mide en función de ser la sensación en Internet, generan una serie de fenómenos. Uno de ellos, muy en boga últimamente entre adolescentes, es una práctica llamada sexting, que consiste en el envío de contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o videos) producidos generalmente por el propio remitente a otras personas por medio de teléfonos móviles.

En la Argentina varios sitios web como laschicasdelgordo.net, altapendeja.com y todastuspendejas.com.ar recogen fotos que se sacan los y las adolescentes (mayoritariamente mujeres) y que envían con seudónimos. Muchas veces estas fotos o videos se suman a fotogalerías que se viralizan a través de las redes sociales.

A esta tendencia se suma que desde hace un año existe Snapchat, una aplicación que permite a los usuarios enviar imágenes, videos cortos o mensajes a través de sus smartphones. El remitente elige el tiempo que desea que su mensaje sea visible para la otra persona, con un mínimo de diez segundos. Y después pasa a mejor vida, desaparece. Con la confianza en que los contenidos enviados por este medio se autodestruirán, muchas chicas lo utilizan para mandar imágenes eróticas a sus parejas sin tener en cuenta que hay múltiples formas de copiar y almacenar esas fotos antes de que desaparezcan. La más simple: hacer una captura de pantalla antes de que se termine el tiempo para guardar la imagen. Desde Snapchat ya comentan que procesan más de treinta millones de mensajes al día, muchos de ellos de carácter erótico. Lo consiguen ganándose al sector más exigente, el de los y las adolescentes, que es el más activo en las redes sociales y lo viraliza todo. Combinar cámaras, mensajes supuestamente secretos y autodestructivos parece una combinación explosiva que potencia los riesgos de perder la intimidad y exponerse a situaciones de acoso informático. Un estudio realizado en 2012 por Pantallas Amigas en trece países de América latina señala que un 40 por ciento de las personas consultadas había practicado sexting. Los principales riesgos son la extorsión (59 por ciento), ciberbullying (45 por ciento), daños al honor, intimidad e imagen (42 por ciento) y pornografía infantil (36 por ciento).

Padre, madres, docentes y personas adultas que trabajamos con jóvenes, nos gusten o no las nuevas tecnologías, tenemos la responsabilidad de conocer e informarnos sobre ellas y las formas de uso más frecuentes. Es necesario hablar de estos temas con los y las jóvenes para que tomen conciencia de que la única manera de borrar contenidos en la red es no compartirlos, porque más allá de las seguridades que ofrecen las empresas en el mismo momento en que una foto o video sale de nuestro dispositivo podemos y debemos considerarlo como público.

Si te interesa informarte más sobre este tema consultá las siguientes páginas:
www.pantallasamigas.net
www.segu-kids.org/

 

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